Mostrando entradas con la etiqueta sexo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sexo. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de abril de 2012

LA OTRA CARA DE LA PUREZA SEXUAL




Después de que publique la entrada de Lo más sexy es la pureza sexual, un buen amigo mío se me acerco para preguntarme si pudiera escribir una entrada tratando con la pureza sexual cuando no te criaste en una casa cristiana y antes de llegar a Cristo ya habías tenido relaciones. La entrada es muy buena y quiero compartirla con ustedes.
-Jonathan Domingo

Con frecuencia vemos a Pastores, conferencistas y a un sinfín de gente hablar sobre la pureza sexual, lo agradable que es a los ojos de Dios mantenerse puro y lo reconfortante que será en el matrimonio. Y doy gloria a Dios por esa gente que ha logrado ese gran paso de obediencia.

Recientemente en la conferencia de solteros se trato el tema de la pureza sexual, y algo que me llenaba de gozo (y también llamaba mi atención) era ver que la mayoría de los conferencistas conservaron o aun conservan su pureza, lo cual los vuelve un ejemplo a seguir para quien estuvo viendo y escuchado, y sobre todo para aquellos que aun se conservan puros. Mas que hay de aquellos que perdieron su pureza, aquellos que antes de llegar a Cristo su vida giraba entorno al pecado… o de aquellos que están en Cristo y están viviendo este pecado.

Ciertamente vivimos en una cultura donde el sexo “es lo que vende” y donde la mayoría de los chistes contienen una alusión al mismo. Esta en todos lados, y tal ves el problema no es que lo este, sino que no se recibe una educación adecuada para el mismo y lo principal que hay que inculcar es que el sexo no es malo sino que debe de ser exclusivo del matrimonio.

Las personas que no crecimos en hogares Cristianos crecimos con la ideología que muchos padres (o el mundo) fomentan que es “es tu cuerpo y haces lo que quieras con el, pero usa protección”. Padres que no conocen de Cristo le dicen a sus hijos “ten todas las mujeres que puedas antes de que te cases”, madres les dicen a sus hijas “eres joven y bonita, aprovecha y diviértete”. Pero nunca se nos dijo “conserva tu pureza para esa persona con la que te casaras, por que es aborrecido por Dios el sexo antes del matrimonio”.

Solía creer que las personas que conservaban su “pureza” eran personas aburridas que no disfrutaban su vida, solía decir “no creo que Dios te de puntos por ser virgen”. El hecho de que en un noviazgo haya relaciones sexuales no significa que es una relación donde hay amor, pues no hay un verdadero compromiso (un matrimonio) de ambas partes y al menor error cualquiera puede huir de esa “relación” (madres solteras son un claro ejemplo).

La filosofía del mundo de “buscar a tu pareja ideal” te lleva a relacionar que en cada noviazgo debe de haber relaciones sexuales para probar si es lo que estas buscando. Gente utiliza esta filosofía como argumento para decir “es anticuado mantenerse puro para el matrimonio, por que no conocerás lo que te gusta”, pero esta es solo una excusa más para tener múltiples parejas sin un compromiso. Estas situaciones predisponen a usar el sexo como una “ruta de escape” a tus problemas cuando no conoces a Cristo. Las sensaciones y el placer resultan en un modo adictivo…al grado que al menor problema buscas consuelo en este acto, la pasión y el frenesí borra por unos instantes tus problemas, abandonas el sentimiento de soledad por un momento, pero no es duradero y después todo regresa de golpe y se vuelve a un mas pesado, ya que viene el sentimiento de “condenación” al grado que muchas veces deseas arrancarte la piel por la suciedad que sientes. Doy gracias a Dios por las personas que no han pasado todo esto y que nunca pasaran por ello, me gozo de ver sus sonrisas sin mancha delante de Dios y del hombre. Cuando Cristo no forma parte
de ti es una tortura cargar con la soledad y con la condenación, y el vacio espiritual consume por completo tu ser.

Para quienes aun sienten condenación después de llegar a Cristo, les pido dejen esa condenación, pues sus pecados han sido pagados al precio más alto que fue la sangre de Jesús, y no confiar en que El nos redime seria como no tenerle fe. Ahora somos puros y sin mancha delante de Dios. Eso no borra cualquier hecho físico, pero por gracia de Dios podemos vivir en pureza, por que El nos transforma de adentro hacia afuera, y podemos glorificarle, guardándonos para esa persona con la que nos casemos. Representara un reto ir a un paso delante de esa persona, pero no significa que no podamos ser esposos/as de calidad, tampoco significa que nuestra pureza valga menos. El rey David vivió en adulterio (que el lo hiciera no significa que tu lo hagas) y aun así Dios lo llamo “un hombre conforme a su voluntad”. La luz de Cristo brilla aun en las tinieblas, así que puede brillar y opacar nuestro pecado.

Hay quienes (adolescentes, jóvenes adultos) estando en Cristo en este momento están sosteniendo relaciones antes del matrimonio, y no hace falta decirles que están pecando por que lo saben bien. Les pido que no desperdicien la palabra de Dios, no dejen que su pureza se extinga por unos minutos de placer que no edificaran su vida ni su relación con Dios.

Como dijo Evelyn en la conferencia: “Busquen ser un ejemplo de pureza para sus futuros hijos, manténganse para que ellos un día puedan aprender de ustedes”.
Ciertamente la fornicación no es una tentación de la que alguien este exento, dice “Santiago 1:13-14” que uno es tentado por sus propios deseos y seducido por los mismos, lo cual es muy cierto. Cuando Cristo no forma parte de tu vida es más fácil caer en fornicación por “placer” o por un supuesto “amor”. Cuando se es Cristiano es mas fácil caer por “experimentación” o “libre albedrio”. La pureza sexual es una moneda de una misma cara en ambos lados, hay quienes optan por arrogarla a la canasta de la basura y la dejan atrás, hay quienes dimos la vuelta y volvimos a juntar esa preciada moneda.


martes, 10 de abril de 2012

Lo más sexy es la pureza sexual


Este fin de semana tendremos nuestra conferencia de solteros y en preparación quiero hablar hoy de la pureza sexual. ¡Qué tema tan popular! No es cierto, es uno de los temas menos populares entre los jóvenes. Una pregunta que recibo mucho es, ¿Que debo de buscar en una persona con la cual me quiero casar? Hay muchas respuestas, que sean cristianos, responsables, amables, o x. pero una de las cosas primordiales es la pureza. Lo más atractivo que puede hacer un soltero en preparación para un buen matrimonio es por amor a Dios vivir una vida sexualmente pura. Entonces quiero hablar en esta entrada de cómo tener pureza sexual.

La pasión por Dios produce pureza.
Hay un concepto equivocado que dice que la forma de tener pureza es crucificar tu pasión. Básicamente es el remedio de echarte un baño en agua fría, los que creen esto dicen que la forma de vencer tu calentura es no hablar con mujeres, no ver a mujeres, no pensar en mujeres. Esto es agotador, frustrante, e imposible. ¿Entonces como se puede? La forma de combatir la lujuria es tener algo que quieres más que el sexo, y eso es glorificar a Dios. Cuando Dios  es tu mayor pasión es cuando vivirás con mayor pureza. Cuando entiendes que no se trata de ti puedes tomar decisiones que glorifican a Dios y te preparan para ser un buen conyugue.

Pureza no es solo dejar de tener sexo
Uno de los errores más grandes que cometemos es pensar, ¡No estoy teniendo sexo eso significa que estoy siendo puro! No necesariamente, Gloria a Dios y qué bueno que no estás teniendo sexo pero pureza sexual es no solamente no tener sexo pero guardarte totalmente para la persona con la que te vas a casar, esto significa que tratas a mujeres como hermanas, puedes amar a una hermana, conversar con una hermana, sacar a comer a una hermana, aun abrazar a una hermana, pero ningún hermano besa a su hermana, le agarra las pompas a su hermana, o hace algo sexual con su hermana. Pablo le dice a Tito que los hombres solteros deben de tratar a las mujeres solteras como hermanas. Yo diría que es necesario esperar hasta que estén comprometidos antes de mostrar afecto mas allá de lo que le darías a tu hermana. También es necesario cuidarse de no ponerse en situaciones que pueden causar que caigan. Por ejemplo estar solos en una casa o cosas así va a ser que sea casi imposible vivir en santidad. 

Dios puede transformarte
Hace poco me pregunto un amigo que si antes de ser cristiano habías pecado sexualmente si puede afectar negativamente la intimidad en el matrimonio. La respuesta es sí, porque aunque Dios te ha transformado has sido expuesto a algo que va a ser que compares a tu esposa con otras mujeres. La realidad es que no ser virgen presenta retos para un matrimonio, pero por la gracia de Dios es posible superarlos, es posible tener un excelente matrimonio aun después de haber pecado. Dios perdona, transforma, y limpia las vidas de aquellos que le dan su vida en arrepentimiento. Dios puede brillar aun en nuestras fallas, Dios puede transformar aun los que hemos sido más rebeldes. Si en tu vida has fallado tienes un Dios que te puede perdonar y por su gracia y el poder del espíritu santo puedes ser una persona que le glorifica viviendo una vida en pureza. 

Pastor Jonathan Domingo
Horizonte Ensenada

jueves, 23 de febrero de 2012

una teología práctica sobre la lujuria y pornográfica Capitulo 4 del libro Porn Again por Mark Driscoll

Génesis 2:22 explica la creación de Eva, de esta manera:
«Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre».
Dios hizo la tierra y dijo que era buena, pero aun antes de que entrara el pecado al mundo Dios dijo que no era bueno que el hombre estuviera solo. Por lo tanto Dios hizo a Eva para estar con el hombre como su amante, su ayuda idónea y amiga. Hasta ese punto, Adán nunca había visto a una mujer, porque Dios aún no había formado ninguna con sus manos. Lo único que había visto Adán hasta
ese punto en su vida eran los peces, los osos hormigueros, y otros animales que no se verían bien en una foto de bodas. No sabemos si Eva haya sido hermosa o no, pero para Adán era gloriosa ya que era la única mujer que había conocido. Prácticamente no tenía ningún criterio de belleza con el cual podía comparar a su novia, puesto que ella era su único criterio de belleza.

En la creación vemos el patrón sabio: El criterio de belleza de cada hombre no debe deshumanizarse, y ese criterio simplemente debe ser su esposa. Esto quiere decir que si un hombre tiene una mujer alta, delgada, y pelirroja es porque eso es sexy para él; y si su vecino tiene una mujer bajita, de pelo castaño, y con curvas, es porque a él le parece sexy. La lujuria pornográfica existe para provocar la clase de codicia y falta de satisfacción que ninguna mujer puede satisfacer, porque ella no puede ser alta y bajita, dotada y enjuta de pechos, blanca y negra, joven y vieja, a la vez, como el harén que presenta la pornografía.

El libro de la sabiduría nos da consejos sabios para tener a la esposa como criterio de la belleza. Proverbios 5:18-20 dice, «Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre. ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, y abrazarás el seno de la extraña?». Si un hombre llena su mente con imágenes de los senos de otras mujeres, nunca estará satisfecho con los senos de su esposa, lo cual hará que su confianza en él disminuya y afectará su matrimonio.

Proverbios 27:20 dice, «El Seol [la muerte] y el Abadón [la destrucción] nunca se sacian; así los ojos del hombre nunca están satisfechos. El crisol prueba la plata, y la hornaza el oro, y al hombre la boca del que lo alaba». Si aplicamos este principio a la lujuria pornográfica, se hace obvio que llenar la mente de obscenidades no satisface la lujuria sino aumenta el deseo de ver más imágenes. Una persona con ojos lujuriosos podría empezar con una revista, un sitio de Internet, o un video, que después lo lleva a mirar más revistas, más sitios de Internet, y más videos; hasta que se aburre y empieza a frecuentar bares de strippers, a acostarse con prostitutas y mujeres fáciles; y cuando por fin se aburre de eso, va a las orgías, a practicar el voyerismo, el exhibicionismo, la pedofilia, y a cualquier otro lugar donde un corazón perverso pueda atreverse a ir. ¡No se engañe a usted mismo! El pecado es la rampa de entrada a la muerte. Si usted toma esa rampa y no se arrepiente, si no da la vuelta y sale, su panorama empezará a verse más oscuro, más obsceno y más mortífero. Hasta podría convertirse en uno de los millones de hombres que matan a sus propios hijos en el vientre de sus madres, como cualquier tonto pecador que comprueba una vez más que el pecado sí conduce a la muerte.

Proverbios 11:22 dice: «Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo, es la mujer hermosa y apartada de razón». Conforme a esta obviedad, una mujer con un cuerpo sexy que es indiscreta respecto a quién se lo muestra, no es más que un animal bien vestido. Esto explica por qué las mujeres que son codiciadas por los hombres no son la clase de mujeres que ellos tomarían como esposas, porque puede que sea divertido revolcarse en el lodo y ensuciarse con un cerdo, pero uno nunca quiere que ese cerdo se siente a la mesa junto a su madre a cenar en un día feriado.
Proverbios 31:30 dice: «Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada». El hombre que se casa descubre que al final la belleza de su esposa se marchita. Después de procrear y amamantar una casa llena de niños, la gravedad y la atrofia siempre triunfan al final. Por consiguiente, si un hombre no es capaz de reconocer que la belleza que tiene su esposa cambia y envejece, éste será como cualquier otro tonto en el desfile de hombres cachondos y pervertidos, viejos y con piel fláccida, que van detrás de las jovencitas con un puñado de Viagra disponible como lo hace Hugh Hefner.

Hebreos 13:4 declara, «Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios». Los hombres que creen que pueden ver mujeres desnudas sin que esas imágenes se arraiguen en sus mentes y los persigan hasta su lecho matrimonial, son unos imbéciles. El peor caso que conozco personalmente era un tipo que necesitaba tener fotos de revistas de otras mujeres al lado de la almohada de su esposa cuando tenían relaciones sexuales, porque había condicionado tanto su cuerpo a excitarse con la pornografía, que su esposa ya no lo excitaba. Usted no quiere que eso le pase a usted y a su esposa. Además, como los pecados de los padres sobre sus hijos son visitados hasta la tercera y cuarta generación, si usted es padre de familia, la próxima vez que sea tentado pregúntense si quiere que sus hijos sean así o que sus hijas sean como esa esposa, y al hacerlo experimentará una «corrección de su erección».

1 Corintios 7:4 dice, «La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer». El hombre casado no es dueño de su propio cuerpo, al contrario, es un administrador de su cuerpo el cual les pertenece a su novia y a su Dios. De igual manera, todo hombre soltero, es solo un administrador de su cuerpo para su Dios, y al final también lo será para su novia. Por consiguiente, el hombre no tiene derecho a usar sus ojos para ver pornografía lujuriosa porque sus ojos no son suyos. Y si un individuo piensa tocarse sexualmente, debería discutirlo con su esposa primero, porque después de todo está cuidando un cuerpo que le pertenece a ella.

1 Timoteo 3:2 dice, «Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer [literalmente de una sola esposa], sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar». Como Hebreos 13:7 enseña a los hombres de Dios a seguir el ejemplo de sus líderes, el patrón normativo en la iglesia es que los hombres dirijan sus ojos y deseos exclusivamente a sus esposas.

Por último, 1 Timoteo 5:1-2: «No reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos; a las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza». Los hombres que miran la pornografía lujuriosa siempre ven a las mujeres como objetos con partes, y son incapaces de ser amistosos e íntimos con señoritas jóvenes y atractivas porque no pueden verlas sin pensar en el sexo. Si los hombres de Dios vieran a las mujeres como hermanas, verían a las mujeres desnudas que codician en su lujuria también como hermanas que necesitan dignidad, y sufrirían al ver que su hermanita de repente se ha convertido en una stripper.

Yo caí en cuenta de una manera muy dolorosa y personal con algo que me pasó hace muchos años. En un programa radial, un hombre que llamó hablaba de lo esclavizado que estaba a la pornografía y que no le remordía su pecado porque a las mujeres en sus revistas les pagaban, y probablemente se divertían siendo objetos sexuales. Durante el corte comercial, una mujer joven de mi iglesia, que trabajaba para el show, vino y me saludó, y empezó a contarme su historia. Me explicó que cuando era niña, fue abusada sexualmente por su tío repetidas veces, y como niña se sentía sucia, y guarra. Aceptando su triste condición, en su adolescencia se volvió muy promiscua, especializándose en relaciones sexuales con hombres mayores. Al cumplir la edad suficiente, empezó a desnudarse en un bar de mala muerte y como tenía un cuerpo muy hermoso ganó muchísimo dinero y los hombres empezaron a solicitarla como prostituta, por lo cual ganó muchísimo más dinero. Como un hombre mayor la abusó por tantos años, le pareció buena idea pagar sus cuentas fingiendo. Más adelante le ofrecieron trabajo como estrella de la pornografía y empezó a hacer películas pornográficas. Pero la industria en la que estaba era tan asquerosa, tan degradante y animalista, que se drogaba y se emborrachaba antes de rodar cada película a fin de soportar las violaciones. Después me explicó que nada de eso cambió hasta que conoció a Jesús.

Mientras hablaba, me preguntaba si habría hombres en mi iglesia rentando sus videos para llevarlos a casa y masturbarse sin saber que ella podría sentarse al lado de ellos en la iglesia el próximo domingo, cantando los mismos cantos a Jesús. No cabe duda que los hombres de Dios deben tratar a toda mujer como deberíamos tratar a nuestras propias hermanas.

Pastor Mark Driscoll
Capitulo 4 del libro Porn Again

jueves, 26 de enero de 2012

Temerosos de Dios - Capitulo 2 del libro Porn again por el pastor Mark Driscoll




Ser sabio es vivir conforme a la voluntad de Dios, andando en su gracia. Según Proverbios 1:7,
el principio de la sabiduría es ser temeroso de Dios.
Las Escrituras se refieren continuamente al único Dios verdadero como el Dios de gloria.
Eso significa que Dios debe tener más preeminencia y relevancia en la vida de su pueblo, y que los deseos pecaminosos en nosotros y las normas culturales que nos rodean deben verse como algo antinatural y depravado al compararlas con Él.
Dicho sencillamente, hasta que usted no tema a Dios y le dé preeminencia e importancia en su vida, seguirá siendo un necio indisciplinado.
Por eso he provisto los siguientes pasajes bíblicos para infundirle el temor de Dios, para que vea lo santo que Él es, y su poder, en vez de visualizarlo como alguien menos santo, y para que entienda que su pecado es más impío de lo que cree.

En 1 Pedro 4:3 leemos: «Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que
agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías».
Aquí Pedro invita a los hombres de Dios a no regresar a una vida regida por patrones de conducta paganos y a la perversión sexual.


En 1 Juan 2:15-17 nos insta, «No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre».
La seria advertencia de Juan es que los deseos de los ojos continuamente son seducidos por imágenes y perversiones del mundo en que vivimos, y que debemos mantenernos alertas para no amar los pecados tentadores del mundo. Las advertencias de Juan son todavía más urgentes en una cultura donde con la ayuda de la tecnología ahora es más fácil ver a alguien desnudo que sacar algo de la nevera, puesto que para sacar algo de la nevera al menos tiene que pararse y caminar.

1 Juan 3:9 nos enseña, «Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el
pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque
es nacido de Dios».
Aunque 1 Juan 1:8 nos dice claramente que ningún hombre de Dios puede llegar a ser perfecto en esta vida, Dios promete que los hombres cristianos tienen la capacidad de apartarse de toda clase de pecados habituales, incluyendo los pecados sexuales, que por lo general se aceptan como enemigos
invencibles. Prácticamente esto significa que el pecado sexual no debe ser controlado, sino muerto, puesto que Jesús murió por causa de él.


En 1 Corintios 5:9-11 Pablo dice, «Os he escrito por carta, que no os juntéis
con los fornicarios; no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o
con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería
necesario salir del mundo. Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que,
llamándose hermano, fuere fornicario…con el tal ni aun comáis».
Sencillamente, cualquier hombre que se considera cristiano y practica la inmoralidad sexual, sin
arrepentirse de ella, no es adecuado para tener como amigo cristiano ni debe estar
en comunidad hasta que se arrepienta, porque está corrompiendo a sus amigos
en la iglesia con su perversión.
La dura y fría realidad es que la mayoría de las luchas internas de los hombres son conocidas solo por sus amigos cristianos, y a menos que estos sean lo su cientemente hombres y dejen de discutir sobre asuntos teológicos estúpidos e irrelevantes, e inviertan sus energías para responsabilizarse
unos con otros para controlar sus impulsos sexuales, la amistad cristiana no será
más que una farsa cristiana.


En 1 Corintios 10:8, Pablo dice, «Ni forniquemos, como algunos de ellos
fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil».
Hablando del pueblo de Dios, en Éxodo Pablo nos advierte que a lo largo de la historia Dios se hartó tanto por el pecado sexual que mató multitudes de personas perversas en el desierto, al igual
que en sitios como Sodoma y Gomorra. Sí, Dios da muerte a algunas personas.

A veces lo hace repentinamente y a veces lo hace paulatinamente, como con las enfermedades venéreas o sexualmente transmitidas. Peor aún, algunas víctimas del pecado sexual también padecen enfermedades, como un amigo mío que le dio herpes a su esposa; o hasta la muerte, como los hombres que les dan SIDA a sus esposas. Sin embargo, ¿en realidad quiere ser el tipo que tiene el ratón de la computadora en una mano y se rasca la comezón del pene con la otra, y se
presenta delante de Jesús buscando la manera de explicarse?


En 1 Corintios 6:9-10, Pablo dice, « ¿No sabéis que los injustos no heredarán
el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras…heredarán el reino de Dios».
Obviamente Dios toma tan en serio los pecados de sus hombres, que los que siguen esclavizados al pecado sexual mueren en sus pecados y se despiertan en el tormento eterno del infierno. Claro, las personas desnudas que ven son muy «calientes»… pero el infierno es muchísimo más caliente.


Concretamente, lo que quiero implorarles con todas estas advertencias de las Escrituras, es que tomen muy en serio cualquier pecado sexual que cometan, así como Dios lo toma en serio. Ahora que hemos enfocado en Dios nuestra discusión sobre el pecado sexual, estamos listos para abordar los asuntos específicos de la pornografía y la masturbación que tienen a tantos hijos de Dios esclavizados.

Pastor Mark Driscoll
Fragmento del libro Porn again
Capitulo 2

jueves, 12 de enero de 2012

Introduccion del libro Porn-again Christian

Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?
–Job 31:1 (Biblia de las Americas).

Usted forma parte de una cultura que gasta más dinero anualmente en la
pornografía, que en la música country, rock, jazz, clásica, las obras de
Broadway, y el ballet juntos. El apóstol Pablo en su día acusó a algunos de
adorar su vientre como un dios, y en nuestros días parece que ese dios se ha movido un
poco más hacia abajo.

Como pastor de una grande y creciente congregación llena de hombres fuertes,
muchos de ellos jóvenes, he visto cómo los pecados secretos de la pornografía y la
masturbación paralizan a los hombres con la vergüenza, culpa, y pena. He escrito este
libro para abordar el asunto de una manera teológica y práctica, esperando ayudarles a
experimentar el poder que el evangelio da para perdonar, renovar, y empoderarlos por
su gracia. Como hablo de hombre a hombre, puede que mi tono no agrade a algunas
mujeres, por lo tanto les pido a las mujeres que no lean este libro a menos que sean la
esposa de alguien que lo haya leído para que juntos puedan hablar amorosamente del
tema. Para aquellos hombres que quieren animar a otros a llevar una vida pura, pido
a Dios que este libro sea útil y fácil de leer para que lo repartan a todos los amigos que
puedan como herramienta de aprendizaje apta para quienes necesitan una extracción
cráneo-rectal.

Primero aprenderemos el propósito de Dios en nuestra sexualidad, y después
examinaremos cómo pecamos contra Él en ese sentido. En los primeros capítulos
de Génesis, vemos que nuestro Dios trinitario hizo todas las cosas y dijo que eran
«buenas». Lo único que dijo que no era «bueno» fue que Adán, nuestro primer
padre, estaba solo. Tenía debajo a la creación y a Dios arriba, pero nadie a su lado que
anduviera con él como par. En ese estado Adán no podía vivir en comunidad con Dios
re ejando la Trinidad; Adán estaba solo sobre la tierra y no estaba en comunidad. Por
esta razón, entre otras, Dios dijo que «no era bueno» que el hombre estuviera solo. Por
eso creó Dios a la mujer, nuestra primera madre. Así Dios estableció como precedente
que aunque el hombre y la mujer son diferentes, gozan de igualdad como portadores de
su imagen; que el matrimonio es un don que ha de ser disfrutado por un solo hombre y
una sola mujer, y dijo que todo eso era «bueno en gran manera».

Además, cuando dijo: «Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se
unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer,
y no se avergonzaban» (Génesis 2:24-25). Dios creó sus cuerpos para que disfrutaran
el placer sexual dentro del matrimonio, sin sentirse avergonzados. Por lo tanto, la
intención de Dios es que tanto hombres como mujeres se casen y disfruten el placer
sexual sin sentirse avergonzados.

Sencillamente, según Dios, el matrimonio y el sexo están relacionados,
conectados, y son exclusivos en que Dios quiso que el sexo fuera solo para un hombre
y una mujer, dentro del matrimonio, a n de que fueran una sola carne. Por ende,
como su de nición lo indica, el pecado es cualquier cosa que contradiga a Dios. Por
eso, son pecados: el adulterio, la prostitución, las violaciones, la poligamia, la lujuria
pecaminosa incluyendo la pornografía, la prostitución, la pederastia, el incesto, y
cualquier otra cosa inventada que trata de apartarse de la clara de nición que nos dan
las Escrituras.

Cuando el pecado entró al mundo, trágicamente los seres humanos se apartaron
de Dios y de sí mismos. Por ejemplo, en Génesis 3 vemos a nuestros primeros padres
escondiéndose de Dios y de ellos mismos en el huerto, avergonzados y confundidos por
su desnudez y sexualidad. En el resto de Génesis, el pecado sexual surge de todos los
modos habidos y por haber, debido a que al entrar al mundo el pecado todo se estropeó
por su causa, incluyendo la sexualidad.

Introduccion del libro Porn-again Christian
Pastor Mark Driscoll
Marshill Church


martes, 27 de septiembre de 2011

Es Pecado decir que el Sexo es Pecado


 Esta es una entrada clasificacion B, asi que si eres menor de 15 años pide permiso a tus padres para leer esta entrada.
Hay Cristianos que piensan que el sexo es malo, hay pastores que predican que es sexo es vil, malo, desagradable, y del diablo. Entiendo porque dicen esto, porque el sexo fuera del matrimonio es un pecado, la biblia es clara en ese punto (Efesios 5:3). Pero yo creo que el problema es que muchas personas atacan el sexo, envés de atacar la fornicación (sexo antes del matrimonio) y el adulterio (tener sexo con alguien que no es tu esposo o esposa). Aquí hay 3 motivos por el cual es pecado decir que el sexo es un pecado.

    •    Si piensas que el sexo es pecado, en el matrimonio habrá vergüenza envés de libertad.

El plan de Dios es que un esposo y una esposa puedan estar desnudos y sin vergüenza. (Génesis 2:25) Este es el plan perfecto de Dios para el matrimonio, decir que el sexo es pecado es decir que Dios estaba mal. He hablado con parejas casadas que para ellos el sexo es simplemente procrear con las luces apagadas y tienen vergüenza. Muchas veces es la mujer que tiene esta mentalidad, porque mujeres que no conocen ni la biblia ni el corazón de Dios les han dicho que el sexo es para el hombre y que va a hacer desagradable, y ellas se hacen la idea que el sexo es sucio y malo. Decir que el sexo es un pecado crea cierto tipo de vergüenza anti bíblica entre un esposo y su esposa que no glorifica a Dios.

    •    Dios dedica muchas partes de la biblia para explicar el uso correcto del sexo.

Todo Cantar de Cantares está dedicado a decirnos como tener una vida sexual que glorifica a Dios. Proverbios 5 y 7 están dedicados a decirnos que la forma que nos mantenemos puros y castos antes del matrimonio es esperar con ansias el mejor sexo y el único sexo que glorifica a Dios que es dentro del matrimonio y que la forma de ser fiel en tu matrimonio es disfrutar de la libertad que te da Dios de disfrutar a tu esposa. Proverbios 5:18  ¡Bendita sea tu fuente!   ¡Goza con la esposa de tu juventud!  Es una gacela amorosa  Es una cervatilla encantadora.   ¡Que sus pechos te satisfagan siempre!   ¡Que su amor te cautive todo el tiempo!  ¿Por qué,  hijo mío,  dejarte cautivar por una adúltera? En otras palabras disfruta a tu esposa y le serás fiel.

    •    El sexo es un regalo de Dios.

Antes que existiera el pecado existía el sexo, (Génesis 2:23) el sexo es un buen regalo de Dios que personas han usado una forma mala. El hecho que haya una forma mala de tener sexo (afuera del matrimonio) no significa que el sexo en si es malo. Si yo le regalo a un amigo una biblia, y usa esa biblia para matar perros, no significa que el regalo era malo, sino que el uso fue incorrecto. El sexo no es malo, las personas actúan en pecado cuando no lo practican como Dios manda. La biblia no es para golpear perros, es para leer y aplicar, el sexo no es para solteros, es para que un hombre y una mujer lo disfruten en el contexto del matrimonio…

¡Si estas casado dile a tu esposa que el pastor dijo que es bíblico y disfruten! ¡Si no estás casado y eres hombre conoce bien a Dios, búscate un trabajo, cásate y disfruta!

Jonathan Domingo