Mostrando entradas con la etiqueta Pastor Juan Domingo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pastor Juan Domingo. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de noviembre de 2011

Libro por el Pastor Juan Domingo Capitulo 15

 
Las Bodas 
"Gocémonos y alegrémonos y demosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero..." Apoc. 19:7 

Lucy Dominguez vio la gloria de Dios. La conocí unos meses después de que su mamá falleciera de cancer. Peor todavía, esta hija única acababa de recibir el pronóstico de que ella misma tenía cancer "sarcoma" a la tierna edad de 17 años. Le compartimos las buenas noticias de Cristo. ¡Ella recibió el perdón de Dios y nació de nuevo! Oramos que Jesús la sanara y el tumor canceroso disminuyó hasta casi nada. Ella experimentó el poder de Dios en una forma real y su vida revolucionó al compartir su fe con cientos de personas. Con una sonrisa, ella solía decir, "¡Dios es fiel!" Trágicamente, el cancer regresó, esta vez en la cadera, y se tuvó que operar de inmediato y amputar la pierna y la cadera. En lugar de darle un anestesia general para la operación, ella insistió en anestesia local de la cintura para abajo. Ella tenía algo que decir. El Doctor Moreno, en este tiempo, estaba a punto de divorciarse de su esposa por su entrega a Cristo. Mientras el doctor casi partía a Lucy por la mitad amputando la cadera y la pierna, Lucy dijo con voz fuerte, "Bueno pierna, ...voy a servirle a Cristo contigo o sin ti." El doctor, llorando, recibió al Señor allí mismo, y ahora está activo en la congregación de su esposa.

Lucy, una jovencita bellísma, fácilmente hubiera sido una modelo de modas, siendo alta, esbelta y muy guapa. Pero Dios la escogió para ser una modelo de Cristo. Mi esposa la llevó a California, donde visitó Disneylandia y compartió su história de amor...amor de Cristo. Al visitar varias congregaciones, mucha gente recibió al Señor y fue conmovida por su fe. Regresando a México, se vino a vivir con nosotros, ahora con 22 tumores cancerosos y un tumor grande junto a su corazón. Queremos a Lucy como nuestra propia hija y tuvimos la oportunidad de mostrarle nuestro amor al comprometernos a pagar la cuenta de una operación para quitar los tumores. Dios proveyó sobrenaturalmente los recursos para la operación y se hizó. El papá y los parientes de Lucy quedaron asombrados por la bondad de Dios. Este testimonio llevaría mucho fruto. Lucy jamás dejó de creer. 

Ella regresó a su casa en el pueblito de El Arenal, Veracruz. Un domingo en la tarde durante una visita con mi esposa, las dos estaban sentadas bajo un enorme arbol de mango. Una bandada grande de pájaros se posó en el arbol, todos cantando melodias diferentes. Lucy miró hacía arriba y dijo, "¡Oigo las voces de angeles cantando!" Lucy siempre había anhelado su día de bodas cuando caminara hacía el altar para casarse con el hombre de sus sueños. A la medianoche aquel domingo, le dijo a mi esposa, Tania, dónde estaba guardado el vestido de bodas de su mamá. A la 1 A.M., dijo, "Tania, ¿Lo puedes ver? Sus brazos están estendidos y puedo ver las cicatrizes de los clavos en las manos, pero no puedo ver su rostro... es demasiado resplandeciente." A las 2 A.M. dijo, "Oremos de nuevo." Mientras Tania le apretaba fuertemente en sus brazos, Lucy dijo en voz baja, "A Dios sea la gloria," y se fue con Jesús. Tania sacó el vestido, que le quedaba perfectamente, y vistió a Lucy por vez final. Su pintura era la de una novia, y en sus manos tenía el ramo junto a su pecho. Ahora, no solamente estaba ya sana sino casada con el hombre de sus sueños. 

El Señor Jesús no pudo esperar, vino y se llevó a su novia. Aquella noche, todo el pueblo vino a pagar el último tributo, y el Espíritu Santo descendió sobre el pueblo. Mientras predicaba con lágrimas corriendo por las mejíllas, no tuve que hacer una invitación para recibir a Cristo, las gentes pasaron solas. Todos concordaban que un avivamiento nació aquella noche, mientras cientos de vidas fueron tocadas por el amor de Dios, al bajarse a tierra la celebración de bodas...

Pastor Juan Domingo
Capitulo 15 del libro Animate!


jueves, 3 de noviembre de 2011

Libro por el pastor Juan Domingo - Capitulo 14


"Acordaos de la palabra que Moisés, siervo de Jehová. Os mandó diciendo: Jehová vuestro Dios os ha dado reposo, y os ha dado esta tierra." Josué 1:13

¡Que padre! Que gran Padre tenemos quien nos promete regalarnos la "tierra prometida" y todas sus bendiciones y aparte, ¡nos da reposo en el proceso! Dios habló a través de Moisés diciendo, "No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros. porque... Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos." O literalmente, "Y vosotros estaréis quietos." Exodo 14:13-14. Dios es el único que puede hacer su obra. A nosotros nos toca estar quietos y dejar que El haga lo que nosotros no podemos hacer.
 
En Isaías el Señor dice, "En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza." Esta va en contra de la enseñanza que dan en conferencias de superación personal, el exigir nuestros derechos, hacer las cosas como nosotros queremos que se hagan, etc. Jesús enseñó la bienaventuranza de ser manso. Manso... no menso. Usar la sabiduria que parece locura al mundo es vencer el mundo por medio de la fe. En los Salmos Dios declara, "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra." 
 
No hay cosa más dificil que esperar en el Señor. Nuestra tendencia es luchar para conseguir lo que queremos, y no parar hasta lograrlo. Tenemos que dejar que Dios haga la obra y no intentar proyectos en la energía de la fuerza humana. El brazo del hombre no agrada al Señor, no confiarémos en nuestro arco. Jacob pensó al luchar con el angel del Señor, que él podía conseguir la bendición por su esfuerzo. Leemos en Oseas 12 que él no consiguió la bendición hasta ser quebrantado, y que la consiguió por llorar y rogar. Después, Dios lo tocó y lo hirió quedando cojo. Esto fue un recuerdo perpetuo, "...los cojos arrebatarán el botín." "No por obras, para que nadie se glorie." ¿Estás luchando para conseguir la bendición o estás esperando en el tiempo y la provisión del Señor? 
 
Regresando al pasaje en Exodo, Moisés exhortó al pueblo "estar quietos". Ahora, ¿quiere decir "estar quietos", no hacer nada? El pueblo de Israel estaba enfrentando al gran Mar Rojo y el ejercito del Faraon se estaba acercando para destruirlos. Moisés se puso a orar pero Dios dijo, "Deja de orar y dile al pueblo que marche. Extiende tu vara sobre las aguas y el mar se abrirá delante de ti..." No era el tiempo de orar, ¡sino moverse por fe! Muchas veces decimos, "Vamos a orar para ver lo que Dios quiere," pero la verdad es que tenemos miedo de tomar un paso de fe y obedecer. Esperar no es una excusa, tampoco, para encubrir la flojera. Hay un tiempo de orar y un tiempo de actuar. En otras ocasiones decimos, "Vamos a hacerlo", ¡pero no hemos tomado el tiempo de buscar la dirección del Señor! A veces hacemos cosas nada más porque otra persona lo está haciendo. 
 
Había un Pastor que quería comprar un Gran Marquis y se fue a la agencia y compró uno del año. El sacerdote lo vió y dijo, "Si el Pastor puede tener un carro así, yo también." El Rabino judío los vió en sus carros y dijo, "Si alguien merece un carro así, soy yo." Por allí van los tres automóbiles nuevecitos por la calle. De repente, el Pastor se para, brinca del coche e impone las manos en el carro y alaba al Señor por su provisión. El sacerdote lo ve, se para y bendice su coche con agua bendita. Viendo esto, el rabino se para urgentemente, abre la cajuela y saca un serrucho y enpieza a cortar la defensa. El Pastor y el sacerdote gritan a una voz, "Qué bárbaridad, ¿que estás haciendo?" El Rabino grita su respuesta, "¡¡Circuncisión!!" ¿Estás siguiendo la corriente? ¿Estás manejando tu propia vida o te está guiando el Señor? Toma el tiempo hoy para esperar en la presencia de Dios. No pienses que el hecho de que otros lo están haciendo, quiere decir que está bien. Cuando escuches del Señor, necesitas obedecer inmediatamente, aún como Abraham se levantó muy temprano por la mañana para obedecer la órden dificil del Señor de sacrificar lo que más quería. ¡La obediencia inmediata siempre produce la bendición óptima! 
 
Pastor Juan Domingo

jueves, 20 de octubre de 2011

Libro por Pastor Juan Domingo Capitulo 12

"Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?" Santiago 2:5

Dios nos llama a amar al rechazado. Cómo Cristo amaba a los que la sociedad rechazaba: el hombre tranza de Hacienda, Mateo; los que tienen SIDA, los leprosos; los lúnaticos y violentos, el hombre Gadareno; el amolado, el mendigo Lazaro; y los feos físicamente, la mujer doblada por 18 años. Cristo nos enseñó que si solamente amamos a los que nos aman, hacemos bien a los que nos hacen bien o prestamos a los que nos pueden pagar, no somos mejores que los pecadores. Cristo siguió, "Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y presten, no esperando de ello nada... Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso." 

Quizá el amor no es ciego, pero sí escoge ver únicamente lo bueno en otras personas. Se ha contado la historia de una niña que fue a una tienda de lencería para comprar un regalo para el Dia de la Madre. Cuando la vendedora fue preguntada si tenían fondos de damas, ella preguntó a la niña la talla de su madre. "¿Era ella delgada, gordita, alta, chaparrita...? La niña respondío, "¡Ella es perfecta!" Pues la vendedora le vendío uno talla 30. Al recibir el regalo, su madre exclamó, "¡Es precioso!" Al seguiente dia, a escondidas, fue a la tienda para cambiar el fondo por uno talla 44. Desafortunadamente, la sociedad moderna enfatiza la hermosura externa y se burla de la hermosura de santidad.

En Pedro dice, "La mejor belleza es la que se lleva dentro; no hay belleza más perdurable ni que agrade más a Dios que la de un espíritu afable y apacible." Unas de las personas más lindas que he conocido, han sido personas que realmente han sufrido. Una vez estaba en un pueblito donde dormimos sobre petates en el piso de tierra. La familia poseía únicamente los petates y unos utensilios de cocinar. Ellos nos sirvieron pollo, tortillas y café. En el momento de comer no nos dimos cuenta pero el pollo que comimos era todo el ahorro de esta familia. Estas personas eran tan encantadoras, dulces y bellas que tuvimos que evaluar nuestras propias vidas. Su amor sacrificial quebrantó nuestros corazones. ¿Qué haces tú con tu vida? La santidad no es solamente la ausencia de maldad en tu vida.

Unas personas se sienten orgullosas por las peliculas que no ven, las revistas que no leen, las fiestas y discos a las que ya no asisten, los cigarros que ya no fuman, etc. La santidad no es sentarse y no hacer nada, sino ser consumido por el celo de la casa de tu Padre y salir a los caminos y vallados regalando tu vida. María tomó una libra de perfume de nardo puro, que valdría unos 6,000 pesos, y lo derramó en los pies de Cristo y los enjugó con sus cabellos. Alguien dijo, "¿Para qué este desperdicio?" Cuando Dios te llama a servirlo muchos dicen, "Que desperdicio." Jesucristo fue ungido para predicar el evangelio a los pobres. Dios ha escogido a los pobres de este mundo para ser ricos en la fe. ¿En cuál reino tienes tu riqueza? ¿Con cuál clase de gente "te fascina" estar? ¡Hoy, mira al mundo por los ojos de Dios, y te sorprendera!
Pastor Juan Domingo

jueves, 13 de octubre de 2011

Libro por el Pastor Juan Domingo - Capitulo 11

"Orad sin cesar." I Tes. 5:17

Como cristiano, creo que la oración es una de las fuentes más grandes de gozo. David proclamó, "...En tu presencia hay plenitud de gozo;" ¡y él experimentó este gozo en verdad! La palabra que se traduce "oración" tiene el prefijo "pros" que infiere una plática "cara a cara", que nada separa a los dos que están conversando. ¿Qué piensa Dios de ti? ¿Qué es lo que disfruta El en nuestras vidas? ¿Cuáles son sus deseos para tu vida? La soledad molesta a mucha gente. Ellos pueden estar alrededor de muchas personas y todavía sentir que nadie se preocupa por ellos. Jesucristo quiere ser nuestro mejor amigo- alguien con quien puedes platicar de CUALQUIER cosa. 
 
Dios nos permite sentir soledad o sentirnos alejados de otros para poder acercarnos a Cristo. ¿Alguna vez has silenciado a tu corazón al grado que crees que el Señor quiere decir algo? El te hablará por su Palabra. El pondrá impresiones y pensamientos en tu corazón. El te dará una visión por el futuro. San Augustin dijo, "Pues tu deseo es tu oración; y tu deseo es sin cesar; asi tu oración será sin cesar." ¿Cuál es el deseo de tu corazón? Dios quiere sobre todas las cosas, que pases tiempo sentado a sus pies, asi como Maria lo hizo. El ingles Spurgeon comentó, "La oración jala el mecate abajo y la gran campana suena en los oidos de Dios. Unos apenas jalan tantito al mecate por sus oraciones indiferentes, otros jalan tantito de vez en cuando. Pero aquel que se comunica con El Cielo es aquel que agarra fuertemente al mecate y lo jala con toda su fuerza y sin parar." 
 
Mucha gente se desaniman en la oración. ¿Por qúe? Porque las cosas que pedimos muchas veces no salen como quisiéramos. Deseamos algo y no estamos abiertos a que Dios haga otra cosa. Esto me fue ilustrado en la Ciudad de México un día cuando iba rumbo al mercado a comer. Había una jauría de perros y dos comenzaron a pelear. Uno era el temido y feroz "pit bul". El agarró al otro perro por el cuello y lo hacía girar, sacudiendolo como un trapo. El dueño del otro perro vino corriendo y le dío una patada fuertísima al "pit bul" pero no le soltó. Después agarró un palo grueso y le pegó con todas sus fuerzas. El perro se tambaleaba pero no le soltó. Este hombre entonces hizo algo espantoso. Agarró un desarmador y perforó el ojo del perro, y lo levantó de encima del otro perro. El perro, ahora ciego en un ojo, corrió en circulos y entonces, aunque no lo creas, volvió a morder al otro perro. Al ver todo esto, me sentí mal, cuando el pensamento llegó, "No seas terco como este perro, te va a cegar." Híjole... ¡sentí gran convicción! Bueno... ¡he aprendido a ser más flexible en mis oraciones últimamente! 
 
Deja que el Señor quite lo terco de tu vida y corazón mientras ores. Deja que El te bendiga como El vea conveniente, contestando tus oraciones a su tiempo y utilizando tus fracasos como senda a la presencia del Todopoderoso. Insiste en oración, pero sé flexible en cuanto a la respuesta. ¡Sus caminos son más altos que nuestros caminos, más allá de nuestro entendimiento! 
 
Pastor Juan Domingo

jueves, 6 de octubre de 2011

Libro por Pastor Juan Domingo Capitulo 10

Alabanza:

"Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían." Hechos 16:25

Nehemías dijo que el gozo del Señor era su fuerza. ¡Cuando Cristo dice que somos la luz del mundo, creo que esta luz es el brillo en nuestros ojos cuando sonreimos por lo que él nos ha hecho! ¿Por qué en las bodas siempre hay cantidad de sonrisas? ¡La persona enamorada siempre se reconoce por la sonrisa que tiene! 
 
Se relata esta historia de amor de hace muchos años. Un niño quedó huérfano y vivía con su abuelita. Su casa se había encendido y su abuelita, intentando subir la escalera para rescatar al niño, murío en las llamas. Los gritos del niño fueron escuchados por un hombre que subió por un tubo de fierro para alcanzar al niño en el segundo piso. El niño abrazó fuertemente el cuello del desconocido y bajaron fuera de peligro. Unas semanas más tarde, había una reunión en el pueblo para ver quien se iba a quedar con el niño. Un granjero, un maestro y un hombre rico dieron sus razones por merecer adoptar al niño. Mientras hablaban, la vista del niño quedaba clavada en el piso. De repente entró un extraño mostrando sus manos cicatrizadas. Ante el asombro de la gente, el niño gritó y corrío hacía el señor cuyas manos fueron quemadas al subir por el tubo caliente. Al abrazar fuertemente a este hombre las otras personas se fueron, dejando a los dos solos. Las manos heridas hicieron la diferencia. Esta clase de amor trae gozo verdadero.
 
Pablo y Silas tuvieron esta clase de gozo a pesar de ser azotados horriblemente. Estaban cantando con alegría por estar locamente enamorados de Jesucristo. Algunas personas piensan que la alabanza es una forma mágica de conseguir cosas de Dios. Para nada es cierto. ¡Nuestra alabanza es una respuesta a las cosas increíbles que Dios YA ha hecho por nosotros! Nuestras vidas deben ser llenas de alabanza. 
 
Me acuerdo bien de una mañana cuando estabamos ministrando en Rusia en el mero invierno. Estaba tan enfermo, hambriento, y cansado que quería llorar. Estaba con un amigo, quien estaba igual de enfermo, pero él estaba animando a la gente con su gran sonrisa. Yo también sonreí al ver su gozo y poner las cosas en otra perspectiva. ¡El gozo es altamente contagioso! Creo que al alabar a Cristo por quien es, al entonar cánticos de amor en su presencia, El cambia las cosas en nuestro corazón, y somos renovados por su Espíritu sin importar las circunstancias. 
 
Cristo suelta su poder en nosotros cuando lo alabamos y lo adoramos. El habita en, o literalmente, es entronizado sobre nuestras alabanzas. ¡Al quitar nuestros ojos de nosotros mismos y enfocarlos en Cristo, Dios hace cosas grandísimas! Quizá te sientas atado por ciertas cosas que te han pasado. Cosas que no eran justas. Cosas feas. Alaba al Señor por lo que el está haciendo en tu vida. Cantále salmos y dale gracias por el futuro glorioso que tiene para ti. ¡El restaurará los años que comío la oruga, El sanará tu corazón quebrantado y pondrá una canción nueva en tu boca! "¡Todo lo que respira alabe a Jehová!" 
 
Pastor Juan Domingo

jueves, 29 de septiembre de 2011

Libro por Pastor Juan Domingo Capitulo 9

Sé Sanado:

"Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia." Mateo 10:7,8

Aquí tenemos las instrucciones de Jesús a sus discípulos. Ellos fueron llamados a seguir su ejemplo de cómo ministrar. Anteriormente Mateo dice, "Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo." La vida de Cristo fue caracterizada por el balance. Aquí le vemos enseñando, predicando y sanando. Ya sabemos la importancia de predicar y enseñar la Palabra de Dios. 

Necesitamos tomar un momento para reflexionar en como debemos ser instrumentos para sanar a los enfermos. Una parte para sanar a los enfermos es construir hospitales cristianos y clínicas en partes del mundo donde la gente sufre por falta de atención médica. Quizá eres un doctor o una enfermera. Puedes tomar parte de tus vacaciónes para ministrar a las necesidades en lugares azotados por la pobreza. No obstante, la parte principal de la sanidad, es sencillamente orar por los enfermos donde quiera que esten. 

De vez en cuando, nos sentimos guiados a pararnos delante de un limosnero ciego o manco y preguntar si podemos orar por él. Casi siempre al comenzar a hacer intercesión a Cristo por ellos para sanarlos, la persona comienza a llorar por el hecho de que tomamos tiempo para orar por ellos. No me importa tanto si la persona ciega comienza a ver (lo hemos visto suceder) porque el tomar tiempo para orar dice al enfermo que lo amamos y nos importa su vida. Y ellos responden al evangelio. 

Encuentro a muchos cristianos preocupandose por ver "resultados". Quizá es una parte de la motivación personal que personas tienen para "lograr el éxito". La verdad es que nuestra responsibilidad es únicamente obedecer y creer. Obedecemos, oramos y creemos que Dios los va a sanar en su tiempo. Sabemos que Jesús tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias, "Por sus llagas ya fuimos curados".

En Matéo Capítulo 8, Cristo aplica esta Escritura para sanidad física, aunque también puede referirse a sanidad espiritual. Sabemos que "Jehová es nuestro Sanador", Jehová Rafa, uno de los nombres de Dios en hebreo. La pregunta no es si Dios quiere sanar hoy o no, sino su tiempo de sanar. Yo sé que Dios va a sanar todas nuestras enfermedades, aunque a veces no recibimos aquella sanidad hasta heredar nuestros cuerpos nuevos en el Cielo. Una cosa es segura- no va a ver nada de sufrimiento ni enfermidad allá. Parece que en las ciudades donde hemos vivido, nos volvemos conocidos... ¡en los hospitales! Nos llaman por nombre y nos preguntan la razón por la visita: epilépsia, tifoidéa, amibas, histerectomía, vesícula, hernia, operaciones de garganta, asma, pulmonía, hepatitis, choque hipoglucemica, tuberculosis, o algo nuevo. Hemos visto nuestros pequeños en comas y casi morir. Pero también hemos visto al Señor hacer sanidades sobrenaturales- ¡completos con rayos X y testimonios de doctores que dicen que eran milagros genuinos!

Así que, ora por alguien enfermo hoy, y quizá Dios hará un milagro total. ¡Quizá mientras que estes orando por otra persona, Dios te sanará a ti! Al dar gratuitamente, El Señor te dará a ti libremente. Tenemos la tendencia de pensar demasiado en nuestras propias vidas. Tenemos que olvidar de pensar en nuestras necesidades e ir a tocar a otra vida en necesidad. Hay que orar por ellos. Quién sabe... ¡a lo mejor Cristo te tocará a ti!